Un fondo de emergencia es un ahorro reservado para gastos inesperados. La regla general es tener entre 3 y 6 meses de gastos esenciales. Para calcularlo, suma tus gastos mensuales esenciales: alquiler, comida, transporte, seguros y mínimos de deudas. Multiplica ese total por 3 para un fondo básico o por 6 para mayor seguridad. Por ejemplo, si tus gastos esenciales son $2,000/mes, tu fondo debería ser entre $6,000 y $12,000. Guarda este dinero en una cuenta de ahorros de fácil acceso pero separada de tu cuenta corriente.