¿Qué es la grasa visceral?

La grasa visceral es la grasa que se acumula alrededor de los órganos internos del abdomen, como el hígado, el páncreas y los intestinos. A diferencia de la grasa subcutánea (la que puedes pellizcar), la grasa visceral es metabólicamente activa y está asociada a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y otros problemas de salud.

Cómo se mide la grasa visceral

Métodos clínicos

  • DEXA (absorciometría de rayos X de doble energía): El método más preciso
  • Tomografía computarizada (TC): Estándar de oro, pero costosa
  • Resonancia magnética (RM): Muy precisa, sin radiación
  • Ecografía abdominal: Accesible y sin radiación

Indicadores aproximados

  • Circunferencia de cintura: Hombres >102 cm / Mujeres >88 cm = riesgo elevado
  • Índice cintura-cadera (ICC): Hombres >1,0 / Mujeres >0,85 = riesgo elevado
  • Índice cintura-altura: Cociente >0,5 indica riesgo

Niveles de grasa visceral

Nivel Rango Estado
1–9 Bajo Saludable
10–14 Moderado Precaución
15+ Alto Riesgo elevado

Factores que aumentan la grasa visceral

  • Dieta rica en azúcares refinados y grasas trans
  • Sedentarismo
  • Estrés crónico (cortisol elevado)
  • Falta de sueño
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Predisposición genética

Cómo reducir la grasa visceral

La buena noticia es que la grasa visceral responde bien a los cambios de estilo de vida:

Ejercicio: El ejercicio aeróbico (caminar rápido, correr, nadar) es especialmente eficaz. Se recomiendan al menos 150 minutos de actividad moderada por semana.

Dieta: Reduce el azúcar añadido y los alimentos procesados. Aumenta la fibra y la proteína magra.

Sueño: Dormir 7–9 horas por noche regula las hormonas del hambre y el cortisol.

Gestión del estrés: El yoga, la meditación y la respiración profunda reducen el cortisol.

Nota médica

Este calculador ofrece estimaciones orientativas. Consulta a tu médico para una evaluación completa de tu composición corporal.